Episodio 124

Laura Nuñez Bossio

Portugal

Ubicación

Nació en Lima el 21 de febrero de 1994. Es la menor de dos hermanos y en su niñez, aprendió a valorar los momentos en familia. Desde pequeña estuvo metida en la cocina y en el 2010 comenzó su carrera de Gastronomía en D’Galia, donde también conoció al amor de su vida. Luego llevó un curso de gestión de restaurantes en Le Cordon Blue y trabajó en diferentes restaurantes en Perú hasta que decidió abrir su propio servicio de cupcakes. Poco después, se mudaría a Portugal por una oferta de trabajo de su enamorado. Actualmente, trabaja como chef en un restaurante italiano y está próxima a ser mamá. Hoy hablamos con Laura Núñez Bocio.

Ana: Hola, Laura, bienvenida a Granadilla podcast. ¿Cómo estás?

Laura: Hola, Ana, todo bien. Gracias a todos.

Ana: Gracias a ti por estar aquí en Granadilla podcast, Laura está a puertas de ser mamá, así que estamos muy emocionadas. Es un episodio bien maternal, así que estamos súper emocionadas. Mientras que el bebe no nazca en el episodio todo bien, así que por favor, dile que 45 minutos necesito después, pues puede hacer lo que requieran.

Laura: No hay problema.

Ana: Y bueno, en el episodio 120 tuvimos a Stephanie, a quien gracias conozco a Laura y que pues pasó un buen tiempo en Portugal. Pero tú eres oficialmente nuestra primera peruana que está viviendo en este momento en Portugal. Así que me gustaría que nos cuentes un poquito, ¿qué diferencias o similitudes encuentras entre la cultura portuguesa y la cultura peruana?

Laura: A ver, diferencias, te digo, por ejemplo, el orden. Portugal me parece que es un país un poco más ordenado a la hora que manejan. Se respeta mucho el proceso peatonal, no necesitas ver el tipo para 50 grados. Eso fue para nosotros una cosa que wow, pero es una cosa tonta, pero así es una cosa diferente. A nivel de salud y educación, yo creo que Portugal tiene muchísimas facilidades. Por ejemplo, yo me estoy tomando nada y no voy a pagar nada por mi parte. Mi esposo se rompió la pierna hace unos años y lo que pagamos fue 30 euros. Entonces, a mí me parece que eso es un plus. Y similitudes, o sea, me parece que esa cultura gastronómica que hay en ambos países, de siempre que nos vamos a juntar, es nos vamos a un restaurante, vamos a juntarnos allá. Vamos a comer, vamos a conversar. Después, el hecho de que el Perú también es muy acogedor. El portugués también, en ese sentido, intenta hacerte sentir en familia, y eso es algo que a mí me hace no extrañar tanto a Perú, la extraño. Sí, pero como que también te hace sentir un poquito en casa. 

Ana: ¡Qué interesante! Eso siempre la comida uniendo a la gente definitivamente. Y hablando de comida, mencionaste en la ficha que trabajar en un restaurante no es para todos. Y eso es totalmente de acuerdo porque una bueno, como comensal, no ve de pronto a los meseros, a las mozas, lo que pasan y a veces yo las voy a pasar, pero como con 40 platos, tío, señor. Yo con un vaso y un plato se me tiembla a mí de la mesa de la cocina de mi casa, se me cae todo, yo las veo pasar. Yo, señor, no, yo voy al gimnasio para entrenar, ¿qué set de entrenamiento es este? Porque a mí no me lo dieron nunca, ¿no? Y me imagino que entrar en la cocina, pues es otra cosa más todavía intensa porque una cosa es uno en su casa que prepara para tres personas, no su tacita de arroz o de cortina y compra hoy, entonces 5 kilos de arroz al mes. Pero trabajar en un restaurante, en una cocina, es diferente. Me gustaría que nos cuentes un poquito qué características tienen aquellos que deciden apostar de trabajar en el sector gastronómico.

Laura: Bueno, lo primero, cómo te podría decir, tener fuerza, ¿no? En el sentido físico sino también psicológico porque en una cocina es un estrés constante y lo que no mucha gente se da cuenta es que, queriendo o no, las personas que van a comer a tu restaurante es como que tú tienes, por así decirlo, la vida de ellos en tus manos. Porque imaginas una persona con una alergia, si tú no tienes el conocimiento suficiente de qué lleva cada plato o no te sabes tus recetas bien, o sea, imagínate cuando van al restaurante y me piden un plato de, no sé, vamos a poner, por ejemplo, ceviche y la persona me dice, «ok, soy alérgico al kion». Entonces yo tengo que en mi cabeza desglosar el plato completo y saber si en algún momento mi plato lleva pescado o no, porque imagínate que yo digo sí, puedo mandar a la persona al hospital, puede pasarme algo a mí por haber hecho eso, puedo perder el trabajo, pueden cerrar el restaurante, o sea, y sin contar las alergias y los celíacos, que es un tema súper delicado también para los cocineros. Aparte de eso, está el hecho de que trabajas más de 8 horas seguidas de pie, a veces no tienes tiempo ni de comer, pero es lindo, o sea, para mí es increíble, no me pesan todas esas horas. Yo creo que nací para esto, o sea, no me imagino haciendo otra cosa que no sea cocina. Después, sí, es un área súper exigente y en el cual tú no tienes navidades, no tienes años nuevos, cumpleaños, Día de la Madre y día del padre. Siempre trabajas en un restaurante normalmente, está abierto todo el año. Entonces las fechas importantes uno aprende a tener paciencia, pero el próximo año será la próxima vez.

Ana: Importante lo que mencionas de la responsabilidad detrás de los ingredientes, ¿no? Porque yo imagino, no hablo en la casa, cocina de memoria, no darle, poner sale con esto, ta ta ta, pero la responsabilidad de que tienes que asegurarle al comensal que no le pusiste maní en ningún momento, que no tuvo contacto con el maní en ningún momento, la comida no las gracias más comunes son el maní, no los frutos secos y hay gente con gluten. Esto es garantizarle al y tener una cocina ordenadita y todo, ¿no? Y nadie me imagino porque lo veo porque ahora yo vivo en Israel y veo la parte de afuera, vuelvo y repito, yo como comensal, la parte de afuera del restaurante peruano versus el restaurante israelí, ¿cómo es el trato, no? La forma en que también te ponen la comida, el orden y qué sé yo, y nos cuentas un poquito si es que hay diferencias dentro de los de entre trabajar en un restaurante peruano en Perú versus en un restaurante en Portugal, la forma que hacen las cosas, la rapidez, la dinámica. No sé si has encontrado diferencias.

Luciana: Mira, en Perú, los restaurantes que yo he trabajado eran restaurantes muy, pero muy exigentes, lo cual fue bueno, porque uno aprende a hacer más organizado, más limpio y todo, pero acá en Portugal, ellos intentan ser un poquito más suaves, como que no tratar al cocinero así tan esencial, tienen un poquito más de tacto, pero es que son culturas diferentes, ¿no? Claro, nosotros, como cocineros peruanos, sabemos, hemos estudiado, una de las primeras cosas que dijo un chef, cuando tuve mi primer día de clase fue este, no todos se van a graduar. Todos los que ven acá, vean todas esas caras, solo se van a graduar como máximo 500 o 400, éramos un montón y la verdad que sí fuimos menos de 500 a graduarnos porque solamente voy a cocinar, solamente es este, agarrar una ollita y meterlas, no. Son demasiadas cosas ahí; después, otra cosa que también he visto es el tema horario. Yo estuve en un restaurante en Perú donde salía a la una y media de la mañana, llegaba a casa más o menos a las dos y pico, dos y media, y tenía que entrar al día siguiente a las 6:30, entonces tenía que levantarme a las cinco. Yo he llegado a la casa, planchaba mi uniforme, dormía un par de horitas, me levantaba y venía a trabajar, pero, o sea, como es algo que te gusta, que te apasiona, no lo sientes, pero yo no sentía el cansancio; más bien, sentía la emoción de qué voy a hacer hoy día.

Ana: No como los restaurantes de Creta, finalmente, habría como a las 2 de la tarde y no. Y la verdad es que fuimos a unas playas que tiene su restaurante no muy cerca. Pues pescado refresquito y qué sé yo, y era como que las 11:30 o 12 nos moríamos de hambre, pero como que, oye, mira que hay tres restaurantes, podemos escoger, ¿no cierto? El uno, no. Los martes no atendemos, digo cómo que las muertes no atendemos, y el segundo restaurante no atendemos a partir de las 12 y media, y el tercer restaurante de cafecitos y cosas así era como que casi nos pusimos a llorar en la mitad de la playa, ¿eh? Así que no aprenden de la cultura. A lo mejor trabajan todo el día en restaurantes, pero ayúdenos. 

Lorena: Acá es muy parecido porque, imagínate, cierran a las 3 de la tarde, no todo, pero la gran mayoría. Tú una cosa sería extraño inmenso de Perú es el hecho de salir y comerte un anticucho, un sándwich o lo que sea, acá no, no hay. No hay, o sea, es mejor unas cosas que sin hechas con un montón; tú puedes comer desde las 12 hasta las tres o desde las 7 hasta la medianoche, dependiendo del restaurante, pero, y de hambre, o sea, claro, te puedes ir a un centro comercial y así, ay, pero eso fue una cosa que al inicio te juro que sí me dejó así un poquito descuadrada, ¿por qué? Y eso es otra cosa: los horarios en Perú normalmente, los horarios son corridos, ¿no? O mañana o noche acá muchos restaurantes trabajan lo que le llaman repartido, que imagínate de 10 a 3 y de 6 al cierre puede ser un sinfín, como hasta media noche, tus horas que estás en la cocina cocinando, sino también es escoger los productos. Si es que de pronto trabajas en comida del mar, tienes que ir al puerto, de pronto, para escoger el pescadito y demás.

Ana: Es una chamba muy interesante que, por supuesto, yo fallaría monumentalmente, que a mí se me quema a veces hasta el arroz, se me quema, así que no quedó eso, qué vergüenza, pero ya vamos a contactar a Laura por otro episodio para cuando hagamos como cocinar comida, pero anda en el extranjero, porque es algo muy interesante que hemos hablado algunas veces con las peruanas: que los productos peruanos no siempre están en todos los países, entonces exacto, no. Si tú crees que en Portugal no hay, en Israel no hay limón, no hay el ají, no hay el pescado blanco, básicamente es una pretendida decir: a mi esposo le fascina el ceviche, pero bueno, le encanta entonces, claro, fuimos al mercado y no hay pescado del día, te dan congelado y es un pescado blanco todo flaco, así que no tiene nada, es facilitas, y no hay el limón, nuestro limón que está costando como 50 soles el kilo, pues ni siquiera existe acá, y no hay el ají tampoco, no hay nada, es un fake ceviche con lo más parecido que hay, entonces creo que sí, no, no, en algún momento vamos a tener que hacer un episodio de cómo reemplazar productos peruanos con otras cosas, no, por ejemplo, la papa a la huancaína se queda reemplazado con pimiento amarillo a falta.

Laura: Estefany me enseñó eso, ahí está, por ejemplo, yo no sabía, claro, yo tenía acá. Creo que un año era mi cumpleaños y Stephanie hizo el causas, me dijo es un pimiento amarillo y sabe igual. 

Ana: Tenemos que hacer un episodio de los trucos de la migración para poder cocinar platos peruanos, vamos a hacer un post de eso, se viene pronto, porque creo que es importante. A veces hay países donde realmente no hay nada similar, no acá por el Black las galletas esas de soda que usamos para el papá, la bonkaina no son tan comunes, hay crackers que son más o menos parecidas, entonces o el pan, pita no remojaba en leche como lo hacía mi abuelita que remojabas el pan en leche y eso, pero no es lo mismo, no. Entonces hay muchas cosas que que la cocina, yo creo que los chefs, los cocineros tienen que ser también muy creativos, a la hora de reemplazar y a la hora de que tanto se vea bonito, porque no le tire la comida nomás en la casa, no, pero los chefs le ponen creatividad, que creo que es muy importante también

Laura:  Y aquí es súper valorado. Yo estuve en un restaurante peruano trabajando, imaginaos, cuánto costaba el kilo de ají amarillo fresco. 

Ana: Dimelo rápido, sin dolor.

Laura: 27 euros el kilo. Yo me quedaba así, pero porque era fresco; también vendían congelado, pero pierde de más el sabor, no es el mismo, la textura no es la misma, pero es un restaurante bueno que podía darse el lujo de pagar; compraban rocoto, choclo, todo fresco.

Ana: Y bueno, hablando de migración y de reemplazar los platos y demás, me gustó mucho lo que mencionaste en la ficha de que la migración al inicio puede ser difícil, ¿no? Y a veces no hablamos lo suficiente de eso; a veces, y una de las razones por las que Granadilla podcast existe es para hablar, de pronto, de lado, no tan bonito de la migración, ¿no? Porque nadie menciona lo mal que la pasamos, las dificultades. ¿No te gustaría que nos mandes un poco cómo fue ese proceso, el inicio de tu proceso migratorio?

Laura: A ver, este bueno, mi enamorado en esa época, que ahora es mi esposo, recibe una oferta de trabajo y le dicen, por eso, o sea, yo creo que uno tiene que estar atento a todos y leerse todo y verse todo; nosotros fuimos, teníamos 20 años y fuimos confiados. Entonces le dijeron, ¿no? Y sebas hay acá una propuesta. Tú serías la cocina enamorada. Seguías ya que la pastelería, entonces dijimos ok, ya te voy a ser honesto. Yo dije sí, claro, voy cuando me cae la ficha. Dije no hay forma dejar a mis papás, a mis abuelos, a mi perrito, no. Después dije no pucha, mi enamorado, mi hijo, tienes que elegir, no es lo mejor para ti y yo pensaba ok, es así. Yo quiero probar suerte. Ya está, todavía estoy obviamente enamorada de él, pero en esa época no decía. Chicos, que yo quiero para mí y va bien genial, si no me regreso con mi familia, porque estoy en la cabeza. Yo me iba por dos semanas. Entonces tuvimos que tener una entrevista con esta persona que nos ofreció trabajo, ok, todo bien nos la pintaron lindísima, sueldo todo, pues dijimos, estamos bien, nos salió todo superbién, vamos, Portugal y fue como wow, primera vez que ya salía del país; entonces fue como todo increíble, hasta que llegamos al lugar, no era nada de lo que nos habían dicho a la final. Es yo que iba como tres grupos de pastelería terminé como mesera y yo no hablaba de la lengua. Yo no sabía las fotos ni siquiera sabía decir buenos días. Solo me defendía con mi pañol y con el inglés, entonces dijimos, vamos, vamos a ver qué tal, cómo va la cosa; primer error, no vimos, no preguntamos, no averiguamos y como ya veíamos pasando el tiempo y no había contrato de por medio todavía. Entonces, pregunte. Oye, ¿cómo está el contrato? Me puse a averiguar y efectivamente, o sea, un turista no puede trabajar, claro, no salvo que tú tengas, o sea, tienes un periodo de tiempo, no tienes que sacar el número de NIF de nís, que es este número fiscal y el número de seguro social. Bueno, nos sacan el número, todo genial y le dije bueno, así a postres y atendía mesas. Pero llega el día, el fin de mes no nos pagan. Llega el segundo mes, no nos pagan. Y nosotros no le dijimos nada a nadie, o sea, eso era para mi enamorado, para mí era nuestro secreto, nuestra familia no sabía de nada. Nosotros estábamos en otro continente, no había en esa época el facetime, no había el WhatsApp para llamar así, solamente por mensajes. Solo teníamos Skype; entonces sigamos, ya perdimos el pasaje. No tenemos plata para regresar. Otra cosa que hicimos mal, vinimos sin capital, o sea, sin una bolsa de viaje, mínimo un recuerdo, solo con 400 euros. ¿Cómo se hace esto? O sea, claro, porque la persona con la que estábamos. La bebida que nos podría hacer algo. Otra cosa, nosotros no sabíamos nada sobre nuestros derechos como trabajadores; las dos renunciamos y no recibimos nada. Pero así, nada de nada y un día hablando con Stephanie le comentamos, no hoy será normal que no nos paguen esto que no nos cuadre en el otro y nos dice, no, pero vayan a investigar en el Tribunal de Trabajo; le contamos la situación y bueno, todo se resolvió. Gracias a Dios, a nuestro favor, y ahí queda el tema y comenzamos a trabajar en diferentes restaurantes y este teníamos ambos, no para subsistir y todo necesitamos ganar más o menos bien, entonces nos metimos a tener un part time y un  full time. Dios mío, fue la peor cosa que pudimos haber hecho; nos dio dinero. Sí, pero ahí viene otro tema. Yo me meto en un restaurante a hacer el part-time donde no era con contrato. Dos meses trabajados, trabajados fueron en vano. O sea, no me pagaron. Yo había hecho, me acuerdo la carta de este de ese lugar que era tipo un barquito para picar, pero bueno, de ahí se aprende, ¿no? O sea, yo creo que este tema de la inmigración es aprender, es cometer errores, porque nadie te enseña, nadie te dice exactamente cómo va a ser, porque la suerte de todos no es la misma; hay personas que llegan y les va todo increíble, hay personas que como nos pasó a nosotros nos sorprendieron en el camino, pero siempre se saca algo. Bueno, todo esto no. Y en esto fue que nos ayudó a crecer como profesionales y como personas, porque yo creo que si hubiéramos seguido en Perú, hubiéramos seguido pensando de que cualquier cosa está, mami, papi, ¿no? Y cualquier problema podemos llamarlos y ya se resuelve aquí, no? Aquí tienes que resolverlo tú solo; tienes que comerte las cosas; no quieres hacer algo. Tienes que comer solo y continuar; quedarte callado y seguir. Porque eso también fue otra cosa; este yo siempre me apoyé mucho en el tema de hay como lugares de apoyo al inmigrante, ¿no? Y la misma entidad que toda la residencia de los te recomiendo que vayas con ellos cuando hay algún problema; en mi caso, yo tuve un problema, por eso no me daban la residencia, solo que nunca me enteré del problema. Yo nunca supe; no valoras, dicen inscripción, este salía una nota que decía que yo tenía que dejar el país, nunca me enteré; nunca me dijeron, y yo dije, ¿qué hago yo? Lloraba en el teléfono con esa gente, decía que puedo hacer. Me decían, no, tranquila, o sea, eso te pide una carta de anulación, porque yo ya estaba trabajando legalmente hacía mis descuentos, todo sin problema y me mandan pues a una asociación para y miran que llegó allá, ven intentan ayudarme, pero como inmigrantes no, lo que nos dijeron fue mi novio me enamoraba en esa altura. Tenía ya la residencia y nos dijeron y no pensamos, tantos años juntos casarse y así como que arreglas un poco más como que facilita la situación y bueno, fue lo que hicimos. Pero fue increíble porque no, o sea, yo tenía tres meses en un trabajo nuevo y bueno, dije. Oye, me voy a casar, que esto que el otro fue un matrimonio, un matrimonio y coordinar muchas cosas, pero fue increíble y gracias a eso, o sea, después del matrimonio y todo después de tres años después esperado, me casé en octubre, en febrero, ya tenía recién. Claro, entonces, pero o sea, como digo es cuestión de suerte, hay personas que van y a la primera les dan la residencia y en cinco años tienes tu nacionalidad y ya está, pero no es, o sea, no es tan fácil, no como suena la verdad.

Ana: Es importante para los que están pensando emigrar, que se informen bien, cuál es el proceso migratorio, los papeles, los documentos, para, pues no, no pasar tantas esta travesía como las estuvo pasando la hora en su momento de que es importante informarnos y bueno también para los que de pronto reciben, ese es el primer episodio que escuchen de Granadilla podcast, el especial 8 hablamos de maternidad de inmigración, como les comenté al inicio de este episodio estamos bien maternales el día de hoy así les recomiendo que corran a escuchar el episodio 8 porque hablamos justamente de cómo es ser mamá y dar a luz y ser mamá peruana en el extranjero no todo el proceso migratorio y me gustaría que nos cuentes Laura como te sientes a puertas de ser ya una mamá migrante. 

Laura: Nerviosa ansiosa porque, o sea, uno no sé lo que viene, no, yo estoy abierta lo que sea, o sea, estoy esperando que llegue mi hijito con salud y todo, pero igual es como mi mamá viene en octubre se queda un mes y medio conmigo y eso va a ser un gran apoyo, pero después tú te pones a pensar a dónde vas a dejar al bebé, esa es una cosa que nos ha estado así volviendo locos todo este tiempo porque acá lo bueno es que tienes una cosa es como una como guardería, que tienes módulos al bebé, ponte de los cero al año y hay otro que es del año a los cinco años y así sucesivamente, solo que los cupos son limitados entonces yo he llamado ya con Emilio que va a llamar Emilio en la panza para hacer preinscripciones, para poder que consigo algo, o sea, así de difícil está la cosa y hay una que me ha dicho bueno, o sea, llámame cuando él nazca, así que nazca me llamas y coordinamos y lo ponemos en lista de espera, pero también es cómo va a ser cómo va a ser el hospital? Al menos ahorita estoy viendo todo súper bien; los doctores son increíbles, súper simpáticos todos, o sea, dudas que tengan las clases, no, no me puedo quejar en ese sentido; he estado súper bien atendida ahora cómo será el parto? Ya sabré el próximo mes. Pero estamos corriendo, estamos corriendo con todo, con arreglar las cosas, con armar la maleta, y eso para mí es increíble porque yo nunca pensé que iba a ser mamá y cuando decidimos ser papás, pasó un año y ella estaba súper frustrado diciendo Dios mío, no pasa nada y ha pasado un año y después me decía Laura ten calma, llevo un día, me pongo a llorar de la nada porque esto es así no las emociones a flor de piel me hago un té y según yo decía negativo. Entonces dije, pero ¿por qué no? Porque sé cuando la casa. No entiendo, mi esposo entra, vente, digo otra vez negativo. Todavía nada. Buen humor todo el día duermes. Yo no soy de dormir, pero dormía todo el santo de Dios. Viene con la caja y era positivo, es que según yo y mi cabeza loca, positivo era una cruz y una rayita, pero no positivas. Yo me quedé y los dos nos quedamos así como 10 minutos. Nos hemos visto, solo nos reíamos. Lo único que hacíamos. Y ahora en cuatro días nos vamos a Perú. Vamos a llegar con la noticia. Pero tuve muy mala suerte de ir a una clínica a hacerme la ecografía y la doctora súper fría. Pues no, en Perú en Portugal, Portugal, bueno, tiene cinco semanas, pero mira, acá puedes ver este embrión, ¿no? Pues perdón, puedes ver la planta y este y el saco embrionario. Realmente no había nada y me dice, pero no se encuentra el embrión. Así que bueno, espera no, tipo, no había soluciones, atraca dos semanas que te vuelvas a hacer otra y yo salí hacia el inicio. Al inicio agradecí que me haya dicho eso, porque dije bueno, después, o sea, ya esto del embarazo fue como Dios mío, puede que pase como puede que no pase, voy a viajar en cuatro días a Perú, si pasa algo en el avión, o sea, y ya yo no sabía si alegrarme o simplemente quedarme sentada y no decirle nada a nadie, que fue, básicamente, lo que hice. No, al inicio no, no comenté nada hasta que llegué a Perú y ya no fue la emoción del momento contarle a toda la gente, vaya embarazados como quería, pero paciencia, ya cuando ya lo estés dando. De todas maneras, no hay forma. Ya habíamos planeado un viaje para salir y viajar. Ok, no podemos, pero bueno, así es la vida, no me arrepiento. Estoy feliz. 

Ana: Eso es lo importante que este se elige este estés preparándote para este nuevo camino y definitivamente el próximo año 2024 tenemos una o dos más peruanas que son de Granadilla que están embarazadas, así que definitivamente el próximo año vamos a sacar un nuevo episodio de maternidad y inmigración con las nuevas mamás y con sus deditos, así que estás de entrada y estás invitada para estar en ese episodio. 

Lección del episodio:

Ana: Y el día de hoy Laura nos va a contar qué cosas hay que tener en cuenta antes de mudarse a Portugal. Adelante Laura.

Laura: A ver, primero, si te vas a mudar a Portugal, primero, tienes que venir con una bolsa de viaje, pero una bolsa de viaje inteligente. No pensar solamente en ah, ya voy, me quedo, no, porque tienes que ver dónde te vas a quedar, por ejemplo, si quieres alquilar un departamento te piden, por ejemplo, tres meses de adelante, pero también te van a pedir contrato de trabajo, te van a pedir tres meses de recibos de honorarios, de trabajo. Entonces hay que pensarlo bien. Yo pienso que el salir de tu país no es solamente ir y decir. Ah, ya está, no tienes que ver por ejemplo, para venir a Portugal es necesario tener un número de NIF es este finanzas, es lo con lo que haces la declaración de impuestos, que es el número de seguro social y eso demora. Hay personas que les demora una semana, de personas que les demora dos meses, aparte como comenté hace un rato, también leer un poco sobre tus derechos como trabajador. Saber hasta dónde puedes hacer las cosas porque claro, como a veces ellos ven, que uno no sabe, hay gente que se puede querer aprovechar de esto, no de nuestra inexperiencia por así decirlo. Para mí también es importantísimo saber el idioma porque el portugués es una persona muy simpática, sí, pero si estamos hablando de trabajo, es difícil cuando hay esa barrera del idioma, no cuando no te confíes comunicar con la persona, sabes? Quieres decir algo termina diciendo otra cosa y empiezan los malentendidos después. Temas de visas yo creo que es algo muy importante revisar sobre las visiones necesarias o no, si puedes trabajar con una visa, por ejemplo con vicepresidente no se puede trabajar acá entonces yo creo que es algo que también se debería leer mucho el saber cuánto te va a demorar cada trámite saber cuánto te va a demorar obtener la residencia también y el costo porque hay personas que por ejemplo pagan un X, pero si hubieran hecho, si hubieran avisado con tiempo y llegaron al país llegaron a Portugal con intenciones de quedarse hubieran terminado pagando solamente 250 euros en vez de pagar los 800 que pagaron los otros. Y hacer todo yo siempre pienso que lo mejor hacer todo lo más legal posible, o sea, si te vas a alquilar sigue tu contrato, si vas a trabajar que sea con un contrato, yo lo que hago siempre es llamar a aseguranza social y a las finanzas cuando entra un trabajo nuevo para saber que realmente me estén haciendo mis descuentos de ley porque puede haber, uno nunca sabe, alguna empresa que, ah, esta no sabe, no hacemos los descuentos, los que les hacen descuento, pero no se pagan las cuentas. Entonces, quién sale perjudicado eres tú, no la empresa y bueno, no saber los sueldos, o sea, leer bien sobre los sueldos porque tú te pones a imaginarte en TikTok me pareció una vez en TikTok en Portugal cuánto gana unas meseras y la mercería llevando 3000, una cocinera, yo gano 3.500, dios mío, yo dije quiero hacer esa cocinera, dónde voy, dónde me apunto aquí, llévame acá. Estoy, no, entonces no es mucho guiarse por lo que digan otros, si no realmente investigar, entrar a páginas de Portugal que nos puedan informar realmente bien cómo es la situación, yo lo que digo es para que no cometan los errores que nosotros cometimos de confiar y llegar acá ojos cerrados y después no saber qué hacer y otra cosa importante yo creo que estar en contacto con la embajada peruana, porque yo pienso una de las primeras cosas que hicimos fue cambiar nuestra dirección de Perú para Portugal porque bueno el tema de las votaciones, pues, a la hora que regreses a Perú tienes una multa que pagar, tienes ya problemas. Entonces yo creo que salir del país de la forma más legal más tranquila posible es lo mejor.

Ana: Claro, definitivamente totalmente de acuerdo con eso y te agradezco por las recomendaciones y los consejos. Es importante tanto sea para Portugal o para otro país donde pensemos en migrar que nos informemos hoy siglo 21, 2023 hay un montón de información para corroborar tanto de lo que lee, de pronto tengo un blog de Juanita la periquita que viajó y que la pasó muy bien que ganó 5000 euros siendo tal cosa, tú también quieres la misma carrera. Verifiquemos esa información versus el consulado, versus otros blogs, versus otras iniciativas de trabajo, diferentes plataformas que tienen información disponible. Laura, te quiero agradecer por estar con nosotros el día de hoy en Granadilla podcast y que la sigas rompiendo en Portugal.

Laura está por ser mamá, así que esta es una llamada a todas nuestras mamás oyentes para que nos dejen sus mejores consejos de maternidad en los comentarios, muchas gracias por escucharnos.