Episodio 118

Michelle de Asin

Argentina

Ubicación

Ana: Licenciada en Ciencias de la Comunicación, con especialidad en marketing y publicidad de la Universidad de Lima, entre 2016 y 2018, trabajó en comunicación digital en el rubro educativo, tanto para el Estado, en el Ministerio de Educación como para el sector privado, en empresas de capacitación para ingenieros. En 2017, durante un viaje de cumpleaños, conoció a su novio argentino. En 2019, emprendió la aventura de emigrar hacia Argentina. Después de recibir su DNI local, consiguió un trabajo en el Ministerio de Educación de Argentina. Al mes y medio de terminar este contrato, comenzó la pandemia. Desde 2011, logró entrar a la industria de contenido digital, como siempre había querido. Actualmente, trabaja en una consultora con las marcas más amadas y de renombre. Hoy hablamos con Michelle de Asín.

Ana: Hola, Michelle, bienvenida a Granadilla podcast, ¿cómo estás?

Michelle: Hola muy bien, muchas gracias, muy emocionada en verdad.

Ana: Gracias a ti. Estoy muy feliz de tenerte aquí en el podcast de Granadilla, donde siempre estamos buscando peruanas que estén destacando en diferentes partes del mundo. Y qué mejor que de un país que está al lado, también, para saber cómo están nuestros vecinos. Aquí en Granadilla, nos encantan las historias de amor, nos fascinan. Son la base de Granadilla porque son necesarias, pero también nos encanta aprender de las diferencias culturales, ¿no es así? Porque algo que nos ha dado la migración es que a veces terminamos comenzando una relación, casándonos, formando una familia con alguien que no es de nuestra cultura, de nuestro país, de nuestras raíces. Así que comencemos este episodio con tu historia de amor y qué te ha enseñado estar en una relación intercultural.

Michelle: Claro, sí, de hecho, yo también soy muy fan de las historias de amor; la mía es una de mis preferidas. Para contextualizar, si te parece, te cuento un poquito de cómo arranca esta aventura. Conocí a Gonza en Perú durante un viaje que hice a Cusco con mis amigas en ese momento. Por supuesto, hubo atracción química, pero ninguno de los dos pensó realmente que nos volveríamos a ver. Cada uno fue muy auténtico y transparente, ya que nadie quería impresionar a nadie y nadie estaba esperando nada. Creo que precisamente debido a esta química y atracción, mantuvimos la comunicación por WhatsApp. Después de unos meses, viajé a Argentina para conocerlo. Bueno, creo que todos sabemos a quién quería conocer exactamente, y la verdad es que la pasamos genial en ese viaje, ¿no es así? Me enamoré de él y también de lo que es Argentina. Rápidamente, él regresó a Perú para hablar de este vínculo, de lo que nos pasaba, y oficialmente nos convertimos en novios. Luego pasamos por una etapa en la que atravesamos una relación a distancia, en la que tuvimos diálogos más importantes sobre hacia dónde íbamos y qué íbamos a hacer cada uno, si queríamos estar juntos. En ese momento, ambos creíamos que una gran apuesta era que yo emigrara hacia Argentina, ya que siempre he admirado la creatividad y el contenido que surge desde ese país, especialmente en la publicidad. Veía con mucha ilusión la posibilidad de instalarme en este país y desarrollar mi carrera, sabiendo que contaba con el apoyo de mi pareja, que me daría la mano hasta que me acomodara. Todo este proceso ha sido parte de las lecciones que he aprendido en esta relación intercultural. Yo pienso que en verdad cualquier relación es intercultural porque son dos familias con sus costumbres que se juntan, pero el hecho de que uno sea de un país y el otro como que te deja un poco más a flote, estas diferencias, desde lo más rutinario como la hora de cenar o algo más significativo de qué haces en Navidad, vas a encontrarte con estas cosas, pero una gran lección es que y es un punto a favor en realidad es que siempre van a ver dos formas de ver las cosas dos maneras distintas y que la pareja tiene la libertad de escoger y construir, qué es lo que quieren para esta relación, ¿qué es lo que quieren para este hogar? Ah, okay, sabes que tomo lo tuyo me gusta, oye, y si lo hacemos desde mi modo genial, eso como, por ejemplo, es para mí un gran aprendizaje de esta mezcla cultural y otra también es que creo que te trae al final a las bases más simples y nobles que es la comprensión el cariño, la empatía el amor es como… Ok este para ti puede ser complejo este proceso de adaptarte a un nuevo país, pero también para la otra persona hay sus desafíos de como por ejemplo, no sé en mi caso las vacaciones son a Perú ya no hay otros destinos, o sea, él tiene que dejar de lado conocer otro lado porque yo quiero ir a Perú y que quiero visitar a mis amigos y que se sume entonces al final te trae muy presente lo más simple y lo más especial, que es como eso ser empáticos ser comprensivo y como construir desde ese lado, entonces creo que hay puntos a favor muy lindos en estas en esta paradoja que son las relaciones interculturales. 

Ana: Definitivamente, mencionas el tema de la empatía y también, claro, cuando uno está con alguien de otro país y vive en el país de la otra persona le toca a la otra persona, asumir que las vacaciones van a ser, pues, ya en un país definido. Y listo y así es, si queda otros libre de vacaciones podemos conocer otro país, pero creo que sí que se extraña mucho casa y uno siempre quiere regresar a visitar. Y ya llevas cuatro años en Argentina y de pronto ahondando más bien la cultura más que de relaciones de pareja, sino la cultura del país, qué diferencias o similitudes en cuentas con la cultura peruana, porque si bien Argentina es América del Sur, no es Perú entonces, qué diferencias y de pronto país similitudes encontramos.

Michelle: Claro, tal cual. Aunque estemos cerca y compartamos una historia con nuestros próceres, encontraremos diferencias desde lo más cotidiano, como, por ejemplo, la alimentación. En Perú tenemos una alimentación muy balanceada, mientras que aquí, por ejemplo, noté que comen muy tarde y son propensos a hacer sobremesas. Asocio esto también con las prácticas sociales, como mencionaba, la sobremesa, pero también identifico mucha libertad en la expresión corporal, en la moda, y siento que nadie se preocupa por lo que opinarán los demás. Además, hay una gran variedad de gustos musicales y mucho contenido cultural que se crea y apoya en Argentina. Aunque en Perú también tenemos esto, me gustaría ver un poco más ese sentido de compañerismo, de compartir nuestras historias y mostrar nuestra cultura a personas de otros lugares, algo que creo que los argentinos hacen con pasión y orgullo. Otra diferencia que encuentro es la diversidad cultural. Perú también es un país pluricultural con distintas interpretaciones de la vida en diferentes regiones, pero en Argentina, debido a la migración desde Europa, encuentras barrios como el judío ortodoxo. Hay comunidades diversas, y esto puede sorprender en Perú, donde a veces no se espera encontrar esa diversidad. Además, hay diferencias en el desarrollo de la ciudad. Aunque ambas capitales tienen su propio movimiento, Buenos Aires parece tener un desarrollo más conectado, no solo con un eficiente transporte público, sino también con la posibilidad de tomar un tren a otra provincia o utilizar subtes. Vivir en Buenos Aires, que es una ciudad enorme, me hace ver que está muy descentralizada. Por ejemplo, puedes viajar al interior del país y encontrarte con ciudades importantes. Esto lo veo como una gran oportunidad para Perú, para apostar por el desarrollo del interior, ya que Lima nos ha quedado pequeño. Creo que es importante extender y brindar calidad de vida al interior también.

Ana: Muy importante que mencionas no porque es importante que las ciudades crezcan a la par, que haya una sociedad que creció y el resto se quedó mirando y diciendo y en qué momento crezco, yo también, así que ya escucharon gobernadores alcaldes y demás ya escucharon lo que teníamos que decir. Y bueno como muchas migrantes te tocó comenzar tu proceso migratorio por ahí nomás con la pandemia, o sea, porque no fue muy fácil sobre todo para los migrantes que tenían que hacer papeles y documentos y demás, porque todo cerró y nos quedamos yo también miré en plena pandemia y mirar el paso que sea por la ventana porque no podía hacer nada más entonces un poquito cómo fue esta experiencia viviendo la pandemia como migrante en Argentina.

Michelle: Sí, claro. De hecho, la pandemia presenta un escenario desafiante. En mi caso, me considero en una situación privilegiada, ya que tenía casa. Cuando llegué a Argentina, encontré trabajo después de un mes y medio, como mencionabas, y aunque mi contrato terminó antes de que comenzara la pandemia, tuve la suerte de poder conseguir trabajos freelance rápidamente y generar ingresos desde casa. Hablo desde una situación en la que me sentía más confiada, sin grandes pérdidas ni sustos. Sin embargo, creo que todos vivimos con incertidumbre y desconocimiento, especialmente debido a la situación que se ve a través de las noticias. Personalmente, lo que más me costó fue el cambio en las restricciones sociales. Aunque pude trabajar de forma remota y hacer mis freelances, lo que realmente buscaba era construir conexiones y amistades. Este aspecto fue un gran desafío, ya que las restricciones sociales se mantuvieron durante aproximadamente un año y medio. Poco a poco se fueron abriendo los espacios, pero para mí, la tarea era ingeniar la forma de salir y construir relaciones. Era una especie de reflexión social, y durante este tiempo, tuve que esforzarme para salir y generar esas relaciones que buscaba, como hacer amistades y tener un grupo con el que salir a comprar ropa, por ejemplo. Fue un desafío importante que me dejó la pandemia.

Ana: Sí, definitivamente ha sido la parte de la interacción social, que está necesario porque el ser humano es un ser sociable, entonces así sé hablar con el de la tienda, necesitábamos eso no hablar con el de la tienda para las cosas, y qué sé yo. Y bueno, hablemos un poco de tu trabajo, no trabajar remoto, no siempre es fácil. Porque también tienes que ser como que un toque disciplinado. Yo he trabajado remoto y los días que trabajo, trabajo remotos son mis días que sí tenemos seguro chambeo más, pero también me cuesta salir de la pijama y así estoy todo el día, no tengo nada. Estoy en la computadora haciendo reportes y informes, por ahí una llamadita que no requiere cámara, entonces a quién le interesa como estoy vestida, Entonces puede ser. Es un sueño de muchas personas, pero no siempre es fácil, qué recomendaciones os tendrías al respecto.

Michelle: Sí, exacto. Creo que el trabajo remoto ofrece beneficios indiscutibles en términos de libertad y comodidad, como mencionaste. No tienes que viajar largas distancias para ir a la oficina, simplemente te despiertas, preparas tu café, te conectas, y estás listo. Sin embargo, también fomenta la responsabilidad, la autonomía y la proactividad, ya que no hay nadie a tu alrededor supervisando lo que estás haciendo. Estas son habilidades que desarrollarás y fortalecerás con el tiempo. Relacionándolo con lo que mencioné anteriormente, el trabajo remoto presenta una paradoja interesante para los migrantes. Por un lado, puede ser beneficioso porque te permite estar cerca de tu casa, tu familia y tu gente, trabajar desde allí y aún así tener la posibilidad de verlos. Por otro lado, si deseas explorar el país, viajar a otras provincias o sumergirte en la cultura local, dependerá en gran medida de ti, ya que ya no estarás yendo a la oficina para construir relaciones sociales. Esto coloca mucha responsabilidad en tus manos en términos de cómo manejas tu trabajo, tu productividad y qué es lo que realmente deseas. Ay, quiero conocer el país, quiero conocer otras ciudades. Indiscutiblemente, desarrollas ciertas habilidades y tienes que ser muy responsable con este encargo que te da el trabajo remoto.

Ana: Si quieres ser remoto, tienes que ser responsable. Algo que conversamos es el cómo ves eso de romperla en el extranjero. Yo pongo eso como romperla en… porque están haciendo bien, que está logrando algo y luego también tiene una segunda connotación que habla acerca de que estamos rompiendo el paradigma o los prejuicios o la discriminación, las barreras lingüísticas, las barreras culturales, entonces ha ido jugando con ambas cosas, pero siempre queda el tema del síndrome de impostor. Entonces me gustaría que nos cuentes un poquito cómo lo analisas tú, porque me gustó bastante y que lo puedas compartir con las personas que nos escuchan el día de hoy.

Michelle: Me encanta. Además, la forma en que tú expresas este juego de palabras me empodera en el sentido de que vamos a romper con lo que ya creíamos y vamos a presentar, digamos, una nueva forma de hacerlo. Yo creo que el síndrome de la impostora se me ha manifestado en diferentes contextos. Por ejemplo, ahora en el podcast, empecé a escuchar algunos episodios y me cruzaba con sí, porque hice mi máster y estoy trabajando en una carrera que no existe en Perú. Yo dije, espérense. Voy a hablar de amor, o sea, me sentí vulnerable. Digamos, no, pero está bien porque es en ese momento en el que uno mira hacia adentro, conoce su camino, y es sincero de que definitivamente no es fácil emigrar. Este del momento, por ejemplo, a mí me ha pasado desde que tengo una entrevista laboral y que yo les digo: «Ay, yo soy yo estoy en Ciencias de la Comunicación en esta universidad», y me decían a comunicación social, no en Perú. Yo espérate, o sea, tuvieron una gran universidad en Perú y se llama Ciencias de la Comunicación. O sea, ya desde el modo en que te presentas en un país y en otro vas a encontrarte con estos desafíos es el hecho de que no sepan absolutamente nada de ti, que te tienes que acostumbrar a un nuevo lugar, tienes que abrir la mente para apropiarte de la cultura. Es ahí cuando tú dices: «Bueno, ¿quién te crees?» Y en mi opinión está bien esa pregunta porque haces una pausa para conectar justamente con tu propósito. ¿Qué es lo que querías hacer para mirar todo lo que has recorrido? Y ahí te puedes responder honestamente o voy a averiguarlo y voy a ir tras esto o claro que sé quién soy. Mira todo lo que hice, además, encima, ¿hacia dónde voy? Creo que más bien cuando aparece también este pensamiento, sí, tú le crees, vas a dejar de intentar algo que tú quieres por miedo. Así que puedes usarlo a tu favor y no dejes que esto te limite. Va a aparecer este tipo de pensamientos. Y tú, ¿quién te crees para hablar de esto? Y creo que es lindo también el hecho de mirar hacia adentro, conectar y ser más auténtico con tus objetivos, justamente.

Ana: Muy bueno lo que dices, porque podemos usar a favor esas comparaciones que a veces tendemos a usarlas en contra. Pero creo que es importante para las que nos escuchan, las que son migrantes, hacer un «Chepi gol» en lo que están haciendo ahora y ver cuánto han avanzado. No desde el primer día que salieron del país hasta hoy, que llevan seis meses, un año, de los años 20 años. O sea, todo cuánto han cambiado también, cuánto han aprendido, cuántas metas chiquitas y grandes han ido alcanzando. Y creo que eso ayuda bastante a combatir el síndrome de la impostora.

Lección del episodio:

Ana: Cada peruana tiene la labor y responsabilidad de dejarnos una lección en cada episodio y el día de hoy Michelle nos va a dar cinco tips para mudarnos a otro país adelante.

Michelle: El primer consejo que te daría es que, aunque parezca obvio, averigües sobre el país al que vas. No solo en términos de documentación, sino también sobre lo que necesitas para regular tu situación, las costumbres locales, y si puedes imaginarte viviendo allí con esas costumbres. Considera el clima y qué actividades puedes realizar. Después de haber hecho toda esta investigación previa y proyección, el segundo consejo sería sin duda que ahorres, ya que no sabes qué te depara los primeros meses. Ya sea que estés buscando una casa para alquilar o empleo, es importante contar con un fondo de ahorro para los primeros meses en los que llegues. La pandemia nos ha enseñado la importancia de estar preparado para lo desconocido. Como tercer consejo, conócete a ti mismo. Aunque la migración trae crecimiento y aprendizaje, el autoconocimiento es crucial para establecer límites cuando sea necesario y enfrentar situaciones adversas, como la soledad. Si es posible, considera la opción de realizar terapia, ya que esto puede ayudarte a adaptarte a tu nuevo entorno y conocerte profundamente. El cuarto consejo sería reconstrúyete. Ábrete a la oportunidad de recrear una nueva vida donde te apropias de las costumbres del lugar y te sientes parte de la comunidad. Construye un sentido de pertenencia en tu nuevo hogar con nuevas personas y tradiciones. Como último consejo, despídete de las expectativas. Aunque las ilusiones y expectativas son motivadoras, no dejes que te limiten. Disfruta y concéntrate en lo que sí has logrado en lugar de enfocarte en lo que no ha salido como esperabas. La vida puede tomar caminos inesperados, así que sé flexible y aprecia el viaje. 

Ana: Yo creo que ya no podría haber resumido mejor, Michelle, estos tips que debemos tener en cuenta antes de migrar. Así que Michel muchísimas gracias por este resumen tan bueno de los tips antes de mudarnos y muchísimas gracias por estar el día de hoy en Granadilla podcast y que la sigas rompiendo en Argentina.

Si eres nueva migrante, cuéntanos que has ido aprendiendo en esta nueva experiencia Shering y el compartir crecemos juntas.